Booktubers

JUEVES, 16 DE OCTUBRE DE 2014
DIRECTOR FUNDADOR: CARLOS PAYÁN ■ DIRECTORA GENERAL: CARMEN LIRA ■ PUBLICACIÓN PARA PUEBLA Y TLAXCALA


Booktuberos

Comparte esta nota:

16/10/2014 04:00
Publicado por Israel León O’Farrill
1397767_1420978048119191_881007885_o

Algunos Booktuberos / librosparatics.blogspot.com

La entrega anterior hablé de mi participación en el Cuarto Festival de la Lectura y la Poesía –organizado por el IMACP y otras instancias entre las que se cuenta nuestra facultad– en un panel sobre libros electrónicos. A través de ello me enteré de que existe un grupo de jóvenes que se han sumado al fenómeno youtubero, pero ahora en la promoción de la lectura a través de la reseña en video de libros diversos. En la plataforma digital de videos llamada you tube existen unos espacios llamados “canales” donde cualquiera puede subir videos de lo que sea, salvo algunas excepciones generalmente relacionadas con delitos y faltas graves; en esos canales, el amable lector puede encontrar desde los sketches “imaginativos y divertidos” de un personaje denominado “Werevertumorro” a las recomendaciones de belleza y personalidad a cargo de una jovenzuela también “imaginativa y divertida” llamada “Yuya”. Por supuesto, las comillas que coloqué con anterioridad son para demostrar que estoy siendo irónico, al menos a mí no me parecen tan imaginativas ni divertidas. He de reconocer que al principio el “Werever…” más o menos me pareció simpático, pero Yuya, bueno, definitivamente no. Es necesario enfatizar que lo que ellos hacen debe ser colocado en el ámbito del entretenimiento y los consejos de belleza, ambos aspectos banales que no deben ser tomados con la seriedad que requieren otros temas.

El tema que nos ocupa, el de los libros, sí amerita una discusión mucho más seria. Resulta que dentro del fenómeno de los videos en la red se desarrolló un concepto llamado booktuber, que es aquella persona que mantiene una canal en en el que hace reseñas de libros. El asunto, originalmente desarrollado en Estados Unidos, hoy tiene un reflejo en diversos espacios de habla hispana, tanto en América Latina, como en España. En México existe un grupo de muchachos que no pasan de los 25 años que se dedican a ello y que según lo que pude ver, centran su atención en libros que aparentemente están de moda: textos de autores de habla inglesa y que están teniendo de manera acelerada versiones cinematográficas. Reseñan la saga Crepúsculo, Los juegos del hambre, Divergente y muchos otros textos de este corte, que lo mismo tienden a ser simplones que a generar películas insulsas. La crítica no solo a las lecturas sino a la propia “comunidad” booktubera radica justo en este punto. Nadie niega que estos muchachos leen y mucho; pero bien vale la pena preguntarse si es que aquello que leen y comparten es literatura o meros productos de mercadeo. Quien me diga que la literatura también vende, bueno, quizá esté en lo cierto; pero es un hecho consumado que la buena literatura no lo hace ex profeso. Por ahí, en la comunidad de youtuberos, un chico comentó que los libros –así, en general– están hechos para entretener… Craso error cometen aquellos que piensen semejante despropósito.

Por otro lado, esa enfermedad que poco a poco va comiéndose prácticamente toda actividad del ser humano, en especial a la universitaria y a la educación en general, aquella que afirma que todo conocimiento ha de ser divertido, ha propiciado que los profesores se vuelvan payasos para agradar a sus estudiantes, y que los textos trabajados deban ser cada vez más etéreos para que puedan ser consumidos por ellos; de igual manera, los temas discutidos en clase, en casa o en las reuniones y fiestas han de ser triviales. Por tanto, como es de esperarse, los booktuberos recomiendan literatura ligera y vana y lo hacen de manera frívola. De hecho, escucharlos reseñar una de estas novelas, es como ver a los tipos de Hoy “discutiendo” la telenovela de moda… En efecto, una de ellas lo mismo reseña un libro de amor adolescente cursi e ingenuo, que hace un tutorial sobre cómo fabricar maquillajes propios, receta obtenida de la revista Teen, tan terrible como suena. En una conferencia que dieron todos ellos en la biblioteca Vasconcelos en el marco de las jornadas en torno a la Oralidad de la Cultura Contemporánea (¡!), no sólo hicieron gala de superficialidad sino que parecía la conferencia de prensa con el reparto de una telenovela. Uno de ellos, Alberto, comentó: “Creo que algo muy padre de la comunidad booktube es que se rompen estereotipos, los estereotipos de lectores, los estereotipos de que ‘ay, son ñoños, ay, son no sé cómo (están feos), hay como (sic) toda esta diversidad de personas, de gustos por la literatura, es algo muy grandioso y es algo que you tube facilita…” Para alguien que se dedica a utilizar la oralidad para recomendar libros, bueno, tiene una elocuencia y manejo del lenguaje que dejan mucho que desear. No obstante, en el mundo de los booktuberos, mientras más muletillas de moda se tengan es mejor y si le añades neologismos en inglés, siempre te hará ver despreocupado, dueño de ti mismo, bien cool pues; además, también se permite que seas guapo y bien fresa (mejor). El problema, empero, no radica en ellos, sino en sus seguidores así como en aquellos que los ven como el futuro de la difusión de la cultura y los libros, quizá sea lo que más me sorprendió del asunto. Por supuesto, nunca veremos una reseña de El luto humano de Revueltas o de Al filo del agua de Yáñez, simplemente ni son “cool” ni superficiales. Si vamos para allá, bueno, habrá que repensar el rumbo.
© Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V. 2013
Diseño y programación: Berry Interactive

de israelleon

El Médico, la película

Viernes , octubre 10 2014

Ir a …
REAL POLITIK
GENTE OK
QUIÉNES SOMOS
PUBLICIDAD
CONTACTO

Celuloide

El Médico

Israel León O’Farrill

27206

Kingsley / elseptimoarte.net

Ben Kingsley es un actor fenomenal y desde el momento en que personificó  de manera más que convincente al líder social hindú Mahatma Gandhi en la mítica película de 1982 del recientemente desaparecido Richard Attenborough, ha sido un gozo poder observarlo. Pese a que considero que nunca más ha realizado un papel de tal envergadura, haga lo que haga siempre es garantía.

Destacaría su papel de un contador judío empeñado en la supervivencia de sus congéneres en La Lista de Schindler (1993), interactuando con Liam Neeson, La casa de niebla y arena (2003), Premoniciones: expediente cero (2004), La Isla Siniestra (2010), su breve pero valedera aparición en El Juego de Ender(2013) y lo más reciente que le he visto, El Médico (2013). Kingsley, sin duda es uno de los mejores atributos del filme dirigido por el alemán Philipp Stölzl, pero la cinta da para mucho más. Kingsley se convierte en esta historia en un profesor de medicina en la Persia del siglo XI, Médico sumamente avanzado con respecto a la época en que vivió, mucho más que los pseudo médicos que circulaban por Inglaterra con el apelativo de “Barberos” y que con rudimentarios conocimientos y una ignorancia sin parangón, lograban más o menos curar accesos y pústulas, el malestar estomacal y los dolores de muelas –generalmente extrayéndolas-. Se trata de una auténtica apología al Medio Oriente, a su sabiduría que medró incluso a pesar del Islam y sus representantes más recalcitrantes, a su enorme contribución a la cultura occidental y mundial, poco reconocida hoy por occidente en una absurda campaña contra la región debido a los conflictos en los que Estados Unidos y su cultura llevan la voz cantante.

El Médico es una agradable revisión a la medicina, sus avances y conquistas en un pequeño periodo de tiempo; empero, representa la historia de la humanidad en general, de sus contradicciones, del papel de la Iglesia como enorme contrapeso al conocimiento científico y que, como frecuentemente sucede con las películas históricas o las de ficción científica, exponen problemas actuales mimetizados con los narrados en sus historias.

La medicina hoy sigue buscando respuestas a padecimientos viejos y nuevos, surgidos de la modernidad misma, como el cáncer, el VIH, el ébola y otras tantas linduras de nuestro presente; para hacerlo, claro está, se enfrentan constantemente con la cerrazón de sociedades plagadas de prejuicios provenientes de un orden civil sumamente contradictorio y de una moral religiosa harto hipócrita. A la vez, observamos las pugnas entre vanguardia y conservadurismo, conflicto que incentiva el movimiento y que motiva los cambios. La historia es sumamente interesante desde la premisa misma: el espectador irá a empaparse de conocimiento y si decide dedicarle más allá del tiempo que esté en la sala, podrá investigar mucho más sobre el tema, la película te invita a hacerlo.

Son destacables las actuaciones de Stellan Skarsgard, injustamente célebre hoy por su participación enThor y en Avengers, pues tiene una trayectoria larga con películas fabulosas como Cero Grados Kelvin(1995), Mente indomable (1997), Ronin (1997), la versión sueca de Insomnia (1997), Los Fantasmas de Goya (2006) y múltiples apariciones en el cine de Larss Von Trier, por mencionar algunas. TambiTom Payne, como el personaje principal. Von Trier. oria larga el espectador irovimiento y que motivan los cambios. iosa harto hién tenemos el joven talento de Tom Payne, como el personaje principal Robert Cole, mismo que le queda a la medida.

Otro atributo fundamental es el diseño de producción del que destacaría el vestuario y la ambientación, incluso la fotografía, que va más allá de buscar retratar la realidad representada en la película. Quizá lo que podemos decir que falla en la cinta son algunos elementos hollywoodenses que tienden a molestar en toda película histórica, sobre todo cuando la trama se ubica en un país donde claramente nadie habla inglés… en efecto, pareciera que ese lenguaje hoy supuestamente  universal se hablara en todas las épocas  y latitudes.

Molesta que siempre se tenga que hablar en ese idioma para poder garantizar la taquilla de los cientos de miles de norteamericanos que se sienten incómodos de leer en el cine y de escuchar una lengua que no es la suya. También un enorme error de la cinta es presentar a un Cole que es recogido por un barbero desde niño y nunca vemos que aprenda a leer y escribir; sin embargo, en la cinta lo vemos leyendo sin que medien escenas de aprendizaje y para colmo, cuando vemos que lee, lo hace con un texto escrito en árabe, cosa totalmente gratuita. No obstante estas pequeñeces, la película bien vale hacer el esfuerzo por verla esté donde esté.

de israelleon

Ebook

Ebook

Comparte esta nota:

09/10/2014 04:00
Publicado por Israel León O’Farrill

ebook

Ebook /blogavista.es

En el marco del Cuarto Festival del Libro y la Poesía Puebla 2014 organizado por el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla, la UAP a través de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, el Complejo Cultural y el Consejo Puebla de Lectura, entre otros, participé en un panel sugerente: “Ebook, nuevas plataformas de difusión cultural”. En el acto conversamos con Sergio Téllez–Pon, Christian Ordoñez Santiago y Álvaro Jasso Morales, moderados por el escritor Jaime Meza. Los tres son escritores, editores y entusiastas promotores del formato de libro electrónico, totalmente diferente al PDF, como ellos mismos enfatizan. Jasso y Ordoñez, editores del sello Malaletra, afirmaron estar a favor de la lectura y de la difusión de la literatura, la dramaturgia y los libros en general. Por supuesto, dieron estadísticas terribles, como que el mexicano lee en promedio algo así como medio libro al año, dato la mar de escandaloso; también afirmaron que los formatos digitales para lectura, la tecnología que los soporta y los usos y costumbres derivados de la misma son equiparables a una revolución cultural como la de la misma imprenta. Lo suyo, por tanto, es lo electrónico y lo ven como lo que ha de seguir, como algo innegable e incluso necesario. Lamentan, empero, lo poco extendido que está en el mercado mexicano y lo atribuyen al poco interés por parte de editores y áreas de difusión gubernamentales, lo mismo que a una especie de “teoría de la conspiración” en contra de los formatos electrónicos, encabezada por las editoriales y seguida por los productores de papel. Puede que tengan razón, pero me parece que no todo gira en torno a esos intereses oscuros; creo, empero, que a esa mezcla de obstáculos se agrega el hecho de que los jóvenes de la era digital actual no leen como no lo hicieron aquellos que vivieron en la era de los libros impresos. En fin, las cosas no son tan sencillas.

En el centro del debate, como lo he comentado en otros espacios, está la producción de conocimiento y la capacidad que tendrá nuestra sociedad de perpetuarse a sí misma a través del conocimiento que producirá y transmitirá. El problema no radica en el formato en que se lea, sino lo que se produzca, por un lado, y lo que se lea por el otro. Como bien decía Téllez–Pon, estas generaciones leen mucho a partir de la red y su espacio circundante, pero lo que verdaderamente importa no es si lo hacen, sino lo que consumen. Por supuesto, hay poca poesía en los textos y la señalización de las calles y carreteras –salvo la poética frase “No hay retorno” que dijo Meza que se encuentra en la carretera México–Puebla– y ya no digamos de lo que hay en plataformas como twitter y facebook; lo importante es la producción que se haga ex profeso para plataformas digitales, pero sustentadas en la literatura, las humanidades, la investigación y la ciencia. No obstante, me declaro parcialmente suspicaz y camino con sumo cuidado en los terrenos de la edición digital. Elaboré en la Facultad una publicación académica digital llamada Metacomunicación, con todo el tiento que el caso ameritaba, actualmente estamos por lanzar unos textos con versiones digitales e impresas, con un cierto dejo nostálgico por la imprenta y la conservación física de los textos y del saber. Y, cual si fuera lugar común de ruco poco ávido de cambios, sigo temiendo el apocalipsis informático y la pérdida de conocimiento resultante, sin duda infausto. De cualquier manera, sé que es algo inexorable y habrá que prepararse para ese mundo de lo digital.

10155029_10152425154416347_5056487039144305790_n

Los editores / Israel León

Como una especie de paréntesis en el intercambio de ideas, se habló de un fenómeno en la red que está generando una atención sobresaliente al mundo de los libros: los booktubers, que según el portal del acto “son considerados los nuevos críticos literarios de su generación. La mayoría de ellos no es mayor a 25 años, pero frente a una cámara y desde sus recámaras están dando un giro a la divulgación literaria en varias partes del mundo desde el portal de videos de youtube”. Por supuesto, tienden a ser una más de las curiosidades de la red, una moda que siguen los chicos y que no aguanta un análisis literario a profundidad; habría que ver si es que siquiera merecen un análisis sociológico o comunicacional que arrojará lo evidente: son adolescentes pretendidamente de clase media, media alta –dato que no resulta forzado pues ellos quieren parecer eso por el tono “fresa” de sus participaciones– que se presentan ante una cámara a narrar sus libros favoritos, que generalmente son novelas de origen estadounidense o británico, de amor adolescente en escenarios apocalípticos futuristas (los Juegos del Hambre, Divergente) y que para colmo, han sido realizados en cine, con lo que sus reseñas se extienden también a este medio. Para Téllez–Pon, las reseñas de estos jóvenes son criticables, pues no trascienden lecturas adolescentes de primera instancia. Coincidió con booktuberos en un acto y entraron en debate con resultados curiosos: el público defendió a sus ídolos tuberos y Téllez–Pon no se la acabó, le llovieron comentarios negativos. En la próxima entrega ahondaré en el particular. Mientras, el mundo digital está teniendo un crecimiento constante en lo editorial, pero resulta preocupante la forma en la que lo hace y lo que pueda quedar fuera de la red –me refiero a los acervos físicos que existen–, en contraste con la ingente cantidad de información que se produce y que no sirve para nada. He ahí el dilema.

© Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V. 2013
Diseño y programación: Berry Interactive

de israelleon

El Dador de Recuerdos

Celuloide

El Dador de Recuerdos

Israel León O’Farrill

 

El director Phillip Noyce que ha incursionado en diferentes géneros, nos presenta ahora una película contrastante, con aciertos fundamentales y con elementos criticables. En su haber cuenta con cintas de espías (Juego de Patriotas, 1992; Peligro inminente, 1994, ambas de la saga de Jack Ryan con Harrison Ford), de suspenso (El Coleccionista de Huesos, 1999; Sliver, 1993), históricas destacables como El Americano Impasible (2002) y la interesante Rabbit Proof Fence (2002), y algunas cintas de acción bastante medianas como Agente Salt (2010) y El Santo (1997).

Ahora se adentra al tema de la ficción científica, y de la mano de la novela homónima de Lois Lowry, nos ofrece un futuro donde todo es perfección a través de la ignorancia. Sé que la premisa resulta sumamente conocida y contada chorrocientosmil veces, pero los primeros 30 minutos de la película logran capturar la atención del espectador.

Francamente la fui a ver atraído por dos actores que admiro de manera especial: Meryl Streep y Jeff Bridges. No obstante, sé que ambos han aparecido en churros inmensos y que, pese a que sean garantía, pues es un hecho que también pueden resbalar terriblemente. Al final, el trabajo de ambos cumple con el papel y poco asoma el portento de actuación que son; de hecho, habría que decir que ninguno de los actores destaca de manera especial. Cierto, hay una pareja adolescente que seguramente agradará al público joven lleno de hormonas, pero la enorme ventaja es que la cinta no termina siendo una más de las películas para adolescentes que vemos hoy en día.

Lo que me gustó realmente de la película es la premisa, que como dije, ha sido contada muchas veces; sin embargo, cabe aclarar que no se había dicho en un momento en que realmente estamos viviendo el olvido por parte de grandes contingentes de personas que cual estereotipada paradoja, tienen acceso a miles y miles de páginas de información en la red sin que siquiera puedan o quieran empezar a consumirla, absorberla, analizarla, criticarla… En un mundo como el de nosotros, donde programas como La Voz tienen enormes índices de audiencia y donde a los politécnicos apenas los pelan en el canal ONCE, en ese mundo, lo que prevalece es el olvido deliberado. Somos enormemente ignorantes en la época de la información. Pero no solamente se presenta en la película una sociedad desprovista de información, sino que lo está también de determinados valores, como el sentido de la vida y de la muerte.

La película es perfecta para ser analizada en una clase de sociología o de psicología social. El centro del debate es la construcción de conocimiento por parte de un grupo social o comunidad, y la posibilidad que tiene dicho conocimiento de ayudar a la reproducción de ese grupo social. Curiosamente, en la película se exhibe muy bien que nuestras sociedades modernas –o mejor dicho, posmodernas, pero herederas de las anteriores- han elegido la ignorancia para perpetuar el precario orden social en el que vivimos, no el conocimiento. Ahí radica lo interesante de la película, que nos ayuda a reflexionar y a discutir el particular una vez saliendo de la sala –bueno, al menos a mi pareja de aventuras cinematográficas y a mí, que somos un par de ñoños-.

Pero, siempre tiene que haber un pero, la cinta, después de un buen rato, cae en una espiral de acontecimientos que se concatenan uno a uno a la manera inevitable de Hollywood y finalmente cae en la ignominia de lo ordinario y lo predecible.

No digo más para evitar herir susceptibilidades adolescentes. La verdad es que la historia acaso le quedó enorme a Noyce, y eso que no lo considero un mal constructor de películas; o quizá es que la novela no nos dice mucho más –no la he leído- y termina perdiéndose igual que la película; sea como sea, se puede decir que nos queda a deber. Es un poco más que palomera por lo que puede que pase usted un buen rato si decide tenerla en cuenta este fin de semana.

de israelleon

El movimiento del IPN

JUEVES, 02 DE OCTUBRE DE 2014
DIRECTOR FUNDADOR: CARLOS PAYÁN ■ DIRECTORA GENERAL: CARMEN LIRA ■ PUBLICACIÓN PARA PUEBLA Y TLAXCALA


IPN

Comparte esta nota:

02/10/2014 04:00
Publicado por Israel León O’Farrill

marcha-estudiantes-ipn

Marcha multitudinaria / CNN.com

Hace unos días un diario reportó en un su portal de internet una clasificación de las universidades latinoamericanas de acuerdo con un portal denominado QS Top Universities, worldwide university rankings, guides and events. Por supuesto, como era de esperarse, va del uno al 100, de la mejor a la peor. Para esta entrega no me interesa presentar la clasificación, el estudio o la encuesta siquiera en la que se sustentó semejante lista que se presta por completo al morbo y al escarnio sin siquiera saber o comprender el estudio realizado; lo que me interesa es entender dónde nos encontramos en la educación universitaria. No hace mucho, durante la crisis vivida por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, escuché opiniones diversas sobre la institución y sus procedimientos; más o menos, la mayoría giraba en torno a la carencia de examen de admisión, a su sui generis forma de evaluar y a que, en general, se le daba oportunidad a una serie de personas que no “merecían” estar en esa institución, tanto estudiantes como maestros, sea por su origen o su atormentada existencia. En resumidas cuentas, la crítica iba en función de que esa universidad no juega con las reglas de la “meritocracia” y por tanto, se encuentra al margen de todo orden establecido. En aquel momento, una rectora perdió su puesto desplazada por su propia cerrazón; esperemos que hoy no cueste otra cabeza sin solución real del conflicto.

En el reciente trance que vive el Instituto Politécnico Nacional subyacen muchas cosas, como lo han hecho en otros conflictos anteriores –como el relatado de la UACM, el del 132– y evidencian tendencias como la que comentamos al principio de esta columna: la necesidad de aparecer en un buen lugar en las clasificaciones (rankings) de empresas cuya metodología, cuando aparece, suele ser muy cuestionable. De hecho, poco o nada sabemos de cómo consiguen los datos que consignan y mucho menos, qué intereses positivos o negativos se encuentran detrás de las encuestas. Vale decir en este punto, que muchas personas consideran que el hecho de que una estadística diga algo, es un hecho consumado, pues los números no “mienten”. También la necesidad casi enfermiza que tienen algunas instituciones privadas y públicas por aparecer en los mejores lugares para poder justificar lo que sea. Al final lo más importante, la educación, termina siendo lo de menos.

marcha-ipn

No al plan de estudios / almomento.mx

Para Emile Durkheim, en su libro Educación como Socialización las cosas son bien claras: “…la educación no es para la sociedad más que el medio por el cual logrará crear en el corazón de las jóvenes generaciones las condiciones esenciales para la propia existencia. Veremos más adelante cómo el propio individuo tiene interés en someterse a estas exigencias. Podemos llegar entonces a la siguiente fórmula: la educación es la acción ejercida por las generaciones adultas sobre las que no están todavía maduras para la vida social; tiene como objetivo suscitar y desarrollar en el niño cierto número de estados físicos, intelectuales y morales que requieren en él tanto la sociedad política en su conjunto como el ambiente particular al que está destinado de manera específica”. En esencia, como se ve, se trata de reproducir el modelo social al que pertenece el educando, sea niño o joven universitario, y que ese individuo pueda insertarse de manera coherente en el espacio que le ha tocado vivir. No obstante, vale preguntarse si es que la educación que se ofrece en todos los niveles del sistema educativo en nuestro país responde a los intereses de la sociedad mexicana, si está hecha para perpetuarla. A raíz del conflicto politécnico y de lo que sucede con la fiebre por rankings y el desarrollo inmenso de la “meritocracia” –engendradora funesta de docentes colectores de papeles y puntitos para obtener mayor remuneración–, nos percatamos que el problema de la educación no es que la sociedad haya olvidado su papel preponderante dentro de la definición de aquello que quiere conservar de ese conocimiento esencial, no; el inconveniente radica en que unos cuantos personajes determinan, desde cúpulas absurdas, en México o fuera del país, los contenidos de la educación que han de servir de transmisores ya no del conocimiento de lo social, sino de aquello que servirá para generar individuos –que no colectividades– más productivos. En efecto, que a las comunidades se las lleve patas de cabra mientras la subsistencia de los capitales se garantice y el pensamiento imperante permanezca.

“Todo el pasado de la humanidad ha contribuido a crear este conjunto de máximas que encuadran a la educación de hoy –continúa Durkheim–; toda nuestra historia ha dejado huellas en él, comprendida la historia de los pueblos que nos han precedido”. No obstante, pareciera que la educación ha olvidado su pasado y su imbricación con la sociedad a quien indefectiblemente se debe. ¿A quién le importa si tal o cual organismo internacional decide que el Politécnico, la UNAM o cualquier otra universidad pública debe atenerse a políticas económicas que nada tienen que ver con su función educativa y de producción de conocimiento? Me queda claro que a los politécnicos no. Es menester entender que el problema de la educación, no se resolverá en “media hora”; creerlo no sólo es ingenuo sino pernicioso. Esperemos que al final, quien gane sea la sociedad, el Politécnico y los estudiantes.

© Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V. 2013
Diseño y programación: Berry Interactive

de israelleon

Caminando entre Tumbas

Jueves , octubre 2 2014

Celuloide

Caminando entre tumbas

Israel León O’Farrill

Hoy ocupa el espacio de esta columna la cinta Caminando entre tumbas (2014) de Scott Frank, guionista de películas como Minority Report (2002), El Vuelo del Fénix (2004), La Intérprete (2005) –que cuenta con la excelente dupla Nicole Kidman – Sean Penn-, el medio churro Wolverine, Inmortal (2013) y el guión de la misma Caminando… Sus historias se mueven entre la genialidad y el churrazo comercial; no obstante, parecen más los proyectos de valía que los vacuos. La película es mediana, aunque tiene ciertos atributos que la pueden hacer más interesante. Primero que nada, la actuación de Liam Neeson, excelente actor irlandés que por décadas ya, ha impactado con su actuación.

Desde su aparición como el emblemático Schindler en la cinta de Spielberg, La lista de Schindler (1993) su carrera fue cuesta arriba en un constante crecimiento actoral que lo llevó a interpretar Rob Roy (1995) y Michael Collins (1996), ambas históricas; la imprescindible versión de Los Miserables (1998) de Bille August y donde afortunadamente nadie canta –sí, aunque haya sido sumamente celebrada la versión actual (2012), pocos son los actores que cantan en ella lo que hace que se torne aburrida- y en la que desarrolla un duelo actoral digno de apreciarse con el sorprendente Geoffrey Rush; por supuesto, la controversialKingsey (2004) de Bill Condon, para después hacer apariciones, unas protagónicas, otras breves,  en múltiples filmes que dejarán huella por ser éxitos de taquilla y totalmente de culto: Star Wars, episodio I, Batman, Cruzada y Furia de Titanes… hasta llegar a tener en los últimos años películas de intensidad variable, como las de Búsqueda Implacable (2008; 2012) donde interpreta a un agente de la CIA retirado, mega sanguinario y ultra violento con un objetivo en la mira lo que justifica que las cintas sean extra sangrientas; también Sin Escalas (2014), papel que se asemeja mucho al de la película que comentamos. Por supuesto, mención aparte merece su actuación en una película sumamente interesante llamadaDespués de la vida (2009) y la inquietante Un día para sobrevivir (2011).

Como se ve, se trata de un actor prolífico pero a la vez de innegable talento. Eso y no otra cosa fue lo que me llevó a ir a ver el filme. Más allá de que el personaje me parece interesante y que la historia sobre pasa la media, bueno, quizá lo destacable es su actuación. Pese a todo, hay momentos en la película que no sentimos esa empatía con el personaje principal, gracias a que la edición y quizá el guión no nos lo permiten. Por ejemplo, el director dedica mucha atención a la relación que tiene Neeson con un niño negro, sin que ello nos dé aquello que el director busca: expiación por parte de ambos personajes. Por otro lado, es un filme que poco añade al género policiaco, salvo quizá la franca decadencia del personaje principal y su lucha constante por salvarse a sí mismo de sus propios demonios, lo que lo lleva a emprender una cruzada que se ve al principio como un despropósito.

También resulta interesante el sistema de valores representado en la película, pues se mezclan intenciones, acciones y afirmaciones que hacen sumamente difícil distinguir entre lo bueno y lo malo, para mí uno de los aciertos de la película. Por supuesto, hay acción, suspenso y ciertos tintes de comicidad que aparecen de cuando en cuando para darle ritmo a la película; no obstante, no pueden levantar del todo el proyecto.

Al final queda la sensación de que se trata de una película más del género, como ya dijimos, pues no expone gran cosa. En todo caso, se vuelve escenario para que jóvenes promesas como Dan Stevens, cuya carrera se consolidó en la multipremiada serie británica Downton Abbey, puedan ser vistos en Hollywood, casi casi como en un draft de la NBA…

Como nota final, comentaré que vi en video la película El Abogado del Crimen (2013), película dirigida por Ridley Scott y he de decir que resultó ser una enorme decepción. Scott nos tiene ya acostumbrados a no esperar grandes cosas de él –después del fiasco de Prometeo (2012) y la terrible Robin Hood (2010)-, pero ahora quizá se voló la barda; francamente esperé grandes cosas de un casting tan sorprendente. No obstante, la película oscila entre pésimas actuaciones y un guión confuso y aburrido. Ciertamente, no fue lo mejor del año pasado.

http://israelleon.wordpress.com/

de israelleon

Narcocorridos

JUEVES, 02 DE OCTUBRE DE 2014
DIRECTOR FUNDADOR: CARLOS PAYÁN ■ DIRECTORA GENERAL: CARMEN LIRA ■ PUBLICACIÓN PARA PUEBLA Y TLAXCALA

Cambiar a Tlaxcala La Jornada de Oriente JUEVES, 02 DE OCTUBRE DE 2014
DIRECTOR FUNDADOR: CARLOS PAYÁN ■ DIRECTORA GENERAL: CARMEN LIRA ■ PUBLICACIÓN PARA PUEBLA Y TLAXCALA


Apología

Comparte esta nota:

25/09/2014 04:00
Publicado por Israel León O’Farrill

Hace unos días, tuve a bien participar en el programa de radio Así lo dijo Duchamp, conducido por Alonso Fragua para la Casa de la Cultura de la UDLA en Radio UAP. La temática: el narcocorrido. Por supuesto, tengo firmes opiniones al respecto, y ante la interrogante premisa del programa, fui categórico: ¿Es el narcocorrido una apología del narco o una catarsis social?: para mí es una apología, ni más ni menos. El corrido, como género musical enteramente vinculado a movimientos sociales y a las causas que los originaron o los hicieron continuar, tiene hoy una expresión paradójica en el narcocorrido. ¿Son los narcos “robinhoodes” modernos?, ¿son adalides de la libertad y portadores de un sistema moral, extraño pero sistema a fin de cuentas? Podría afirmarse lo anterior, desde una postura académica que ve en este subgénero del corrido un fenómeno netamente social y que vive los ritmos de la sociedad misma; podría afirmarse también desde un sentido enteramente picaresco, juguetón, inmaduro e irresponsable, muy cercano a la moda que hace que personas que viven enteramente disociados de la realidad y de la sociedad misma, vean en esta expresión algo divertido, cool, hipster o hasta trendy… Esta postura resulta no solo absurda, sino que es intencionadamente perniciosa pues distrae a amplios contingentes de la realidad imperante, como si al despojar de las relaciones de violencia y muerte que van de la mano con un narcocorrido lo mismo que con un cigarro de mariguana, resultan ser más aceptables, hasta pertinentes.

Se concluyó además en el programa, que estas canciones conllevan en sí mismas un sentido aspiracional para diversos sectores de la población, quizá los más afectados entre los que más necesitan, pues genera la ilusión de que el poder, la imposición y el dinero, son deseables y que deben ser perseguidos sin importar los métodos y los procedimientos, sean legales o no. Pero para que lo anterior pueda tener verificativo, es necesario que los sujetos que ven en esa expresión una salida clara a sus necesidades económicas, tengan imbricado en su vida cotidiana y su significación el concepto de “triunfo” a través de esta actividad y un sentido netamente material, cruelmente instalado en las fibras de lo social, con un éxito considerable, por el sistema mismo. En palabras de Thomas Luckmann en un libro interesante llamado Conocimiento y sociedad, “El conocimiento acerca de esta realidad es sedimentado en el acervo social de conocimiento (gesell–schaftlicher Wissensvorrat), mientras que la realidad se torna –según los condicionantes de una sociedad histórica con mayor o menor éxito– auto evidente para las generaciones posteriores y el conocimiento sobre esta realidad se convierte en vinculante”. Esto quiere decir, que ya no habrá cuestionamientos reales a este pensamiento, pues es lo que es para el grupo social que ha producido el conocimiento de esa realidad. Es aquí donde entran elementos discursivos, de acción y comportamiento que vienen siendo constantemente reforzados desde ese caldo de cultivo ideológico en donde todo pensamiento se nutre y del que los medios de comunicación representan un catalizador fundamental, no sólo un medio, como frecuentemente se les cataloga, quizá con la ingenua idea de removerles ese poder perverso.

Luckmann lo ve de esta manera: “Los acervos sociales de conocimiento son construidos, mantenidos y en algunos casos transformados y divulgados en procesos comunicativos de distinto tipo y a diferentes niveles sociales, formando el fundamento más o menos autónomo y vinculante para la integración de organismos humanos ‘naturales’ en un mundo sociohistórico ‘artificial’. Esta integración se desarrolla a su vez por medio de procesos comunicativos en los que se incluyen –mediante tipologías y taxonomías del mundo natural y social– tanto elementos que construyen la realidad como –mediante criterios de valor y relevancia– contenidos y formas que conducen y coordinan la acción. Estos procesos comunicativos forman, pues, una unidad socializadora”. Por supuesto, el lector avezado estará ya adivinando que aquí se asoma el tema de los dos comunicadores exhibidos en el video con La Tuta, revelado por el equipo de Carmen Aristegui en su programa. Hay que decir que ni son los primeros, ni son los únicos que deliberadamente apoyan a estos personajes, o que callan a posta para generar desinformación. Y este personaje no es el primero o el último que desea ser visto, pavonearse haciendo alarde de su poder y de sus lujos –antes que él han estado tantos, entre los que se cuenta Escobar Gaviria en Colombia que mandó hacer una película de su vida. Son, sin lugar a dudas, integrantes de esa unidad socializadora que conserva esos acervos sociales de conocimiento. He de reconocer que nunca había visto que un noticiario ventilara a otros de esta manera, pero también he de reconocer que no me causó ninguna sorpresa: constaté que, como opinan muchos junto conmigo, es algo que simplemente existe. Abundan los prestidigitadores bribones que dicen saber de imagen, de relaciones públicas y que trabajan al mejor postor, con independencia de si se trata del demonio encarnado, el Papa mismo, un político o un futbolista de moda. Para ellos no hay límites, más que los presupuestos y el tamaño de la apología. Terrible en verdad.

de israelleon

El Valle de los caídos y la ignominia

JUEVES, 18 DE SEPTIEMBRE DE 2014
DIRECTOR FUNDADOR: CARLOS PAYÁN ■ DIRECTORA GENERAL: CARMEN LIRA ■ PUBLICACIÓN PARA PUEBLA Y TLAXCALA

Los caídos

Comparte esta nota:

18/09/2014 04:00
Publicado por Israel León O’Farrill

vallecaidos_odeo--644x362

El Valle de los caídos /abc.es

Hace unas semanas leí una entrevista que Natalia Junquera, del diario español El País realizó al Secretario de Derechos Humanos de Argentina, Juan Martín Fresneda. En ella, el ombudsman se manifestaba sorprendido después de haber visitado el Valle de los Caídos, ese dantesco –por utilizar la misma palabra con la que Fresneda calificó la tumba de Francisco Franco– mausoleo y fosa común en la que conviven el “generalísimo” Franco y miles de caídos en la Guerra Civil española. La sorpresa de Fresneda me la llevé yo también hace años, allá por 1999, cuando en un solo viaje recorrí El Monasterio de El Escorial y el Valle de los Caídos. El Escorial es esa fantástica obra que edificó Felipe II en el siglo XVI y que alberga diversas colecciones de pintura y escultura –destaca una colección importante de El Greco y de varios pintores flamencos–, lo mismo que una de las bibliotecas más espectaculares que haya visto. Recuerdo su visita como uno de los viajes más enriquecedores que hiciera a España, pero que fue matizado por la visita a la fosa mencionada. El Valle de los Caídos es, más que un mausoleo, un auténtico monumento al franquismo y a la falange. En efecto, justo al pie del altar se encuentra la tumba de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange española e hijo del dictador Miguel Primo de Rivera y más adelante, la tumba de Francisco Franco. De acuerdo al portal del Valle, primo de Rivera representa a todos los caídos, aunque habría que aclarar que dicho personaje, muerto en el inicio de la conflagración, se convirtió en el estandarte de los golpistas mientras duraron los enfrentamientos y posteriormente durante el franquismo, cuando fue elevado a prócer de la nación.

He de decir que el sentimiento de opresión es total, pues se encuentra la abadía excavada en la piedra viva; quien diga que se siente cómodo en ese espacio es, o porque lleva una devoción casi pura que le hace olvidar los horrores que representaron la Guerra Civil y el franquismo durante décadas en ese país ibérico o es que estuvo y está enteramente convencido de que una persona como Franco o como primo de Rivera han de ser recordados como lo mejor que le pudo haber pasado al país de Federico García Lorca y lo digo no sin ironía. Fresneda declara: “Nunca había visto nada igual. Es un mausoleo al dictador. Homenajea a los victimarios y somete a las víctimas a la desaparición eterna. Me resultó temerario, dantesco. Soy descendiente de españoles y me causó mucha tristeza ver que este pueblo tan querido está obstinado en olvidar”. El mausoleo es más que una tumba, una fosa común en la que, según sus constructores y los que le guardan respeto, hay un homenaje sentido a los caídos en la guerra. Para el argentino, no deja de ser una fosa común donde hay miles de desaparecidos cuyas muertes no están esclarecidas. Fresneda habla, según el diario, “de España con pena y admiración. Con pena porque, a su juicio, el país ha experimentado un “claro retroceso en materia de derechos humanos en los últimos años”, en alusión al carpetazo a la justicia universal y los tirones de orejas de Naciones Unidas por el desamparo de los familiares de más de 100 mil desaparecidos del franquismo. Y con admiración porque, recuerda, fue un juez español, Baltasar Garzón, el que facilitó que Argentina impulsara los juicios que acabaron con la impunidad de la dictadura”.

Franco_cabrónazo

Franco / http://img1.wikia.nocookie.net/

Para él, cuyos padres murieron bajo los horrores de la Junta Militar que gobernó Argentina de 1976 a 1982, la lucha por llevar a la justicia a los culpables de cualquier genocidio, por dar paradero a los desaparecidos y paz a sus familiares; por llevar a los hijos con sus padres y con sus familiares –aquellos secuestrados por los regímenes militares, práctica tan característica de las dictaduras española, argentina y chilena– es una labor incansable que no debe depender de negociaciones políticas o amnistías cómodas. “El silencio es miedo a la verdad –continúa Fresneda. Se puede entender en un proceso de transición entre dictadura y democracia pero no en democracias consolidadas. Pero aunque España no quiera debatir sobre su pasado porque le genera dolor o porque piensa que va a despertar una disputa ya superada, el mundo entero se lo va a exigir porque las grandes matanzas afectan a toda la humanidad. Los españoles han de sentirse parte de ese drama nacional. No fue un problema de falangistas y comunistas o franquistas y republicanos”. Como vemos, tanto argentinos, chilenos como españoles están discutiendo su pasado, en mayor o menor medida. Ya Pinochet fue procesado lo mismo que Videla; cerca, muy cerca lo estuvo Ríos Montt en Guatemala. Pese a que ninguno sufrió tan siquiera una pizca del dolor y terror que ellos mismos orquestaron desde el poder, la humillación y el escarnio público parecieron ser suficientes, aunque para algunos significó una cuestión baladí –pues desearon su ejecución en la plaza pública. Nuestro país tiene su cuota de ignominia y tendrá sus mausoleos de descaro y ridiculez; y el único consuelo que tendrán familiares de desaparecidos y de muertos, es que la historia siempre termina poniendo a los personajes en su lugar. México, debe muchas explicaciones, lo mismo en lo nacional que en lo local, en las múltiples historias de atropellos que se viven día a día hasta en nuestro estado. Esperemos que las obras de hoy no queden salpicadas de la ignominia, como cruento homenaje a los caídos en un empeño de olvido absurdo.

© Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V. 2013
Diseño y programación: Berry Interactive

de israelleon

El Vendaval de Carmen Aristegui

JUEVES, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2014
DIRECTOR FUNDADOR: CARLOS PAYÁN ■ DIRECTORA GENERAL: CARMEN LIRA ■ PUBLICACIÓN PARA PUEBLA Y TLAXCALA



Vendaval

Comparte esta nota:

11/09/2014 04:00
Publicado por Israel León O’Farrill
Aristegui3

Aristegui en Puebla / lajornadadeoriente.com

Una personalidad tan importante como Carmen Aristegui, le pese a quien le pese, genera controversias diversas, miedos y anhelos que se van entretejiendo para que, una vez teniéndola cerca, ni siquiera sepamos ante quién estamos. Nadie podría imaginar la enorme convocatoria que ella produjo nada más anunciar su venida a Puebla en redes sociales. El auditorio del Complejo Cultural Universitario se llenó y con ello la expectación y la necesidad de verla, de escucharla, de emerger de la radio para manifestarse de carne y hueso. Como lo dije en una entrega anterior, yo también formaba parte de ese público que esperaba conocerla, de cerca, sin pretensiones, simplemente estar con ella. Después de su visita, veo que hay resultados que hay que comentar. Primero que nada, tanto esta casa editorial, como nosotros en la Facultad nos dimos cuenta que podemos orquestar un acto de esta magnitud, con seriedad y diligencia. Se dice fácil y se piensa fácil también, pero realizar un acto para 3500 personas es una labor titánica que requiere organización, compromiso y sobre todo, colaboración, convencimiento. Es de destacar que existió un ejército de más de 100 personas, entre universitarios y trabajadores del diario, que organizaron y operaron el acto; justo es reconocer su esfuerzo y dedicación que permitieron que se no tuviéramos incidentes que lamentar o episodios incómodos de los que seguramente pueden acontecer en eventos de tal envergadura. Congratulémonos todos.

En segundo lugar, hay que comentar que la expectación por lo que Carmen podría decir, originó en algunos casos –los menos– una expectativa cuasi morbosa; puso nervioso a más de uno y a otros los puso ansiosos. Pero no de esa ansiedad que produce desasosiego, zozobra; más bien, de aquella que ventila expectación anhelante… en efecto, como lo comenté con mis estudiantes en la glosa que hicimos del acto, existieron personas y personajes que fueron no a ver a Carmen Aristegui, sino a una figura que ellos mismos han construido, una que por cierto, es equiparable a San Judas Tadeo, patrono de las causas perdidas. Esa entelequia, que goza de un aura de santidad, ha de manifestarse a favor de aquello que estas personas consideran y si no lo hace, deja de ser santa y baja cual Luzbel, a los infiernos de la ignominia en la que la colocan. En efecto, Carmen no habló de lo que estas personas desearon, no al menos como ellos y ellas lo quisieron. Escuché y leí de todo. Que si huyó, que si se escabulló, que si enmudeció de forma perniciosa por tener nexos con nuestro gobernador o con personeros de otras facciones… pero quizá lo más rocambolesco vino sustentado con la idea de que ella aburrió a dos o tres que se durmieron pues esperaban de ella que se manifestara como aquella imagen de la libertad guiando a su pueblo en la pintura de Delacroix, con gorro frigio y todo. Quien se haya aburrido, no la ha escuchado. No ha notado la profundidad con la que aborda un tema y la profusión de detalles con la que describe una situación dada. Quien piense que Carmen telegrafía, se equivoca totalmente; ella argumenta, construye digresiones, abunda. Lo vimos en la argumentación sobre su postura ante las reformas estructurales, tanto la energética como la de telecomunicaciones.

carmen7

Lleno total / foto: Israel León O’Farrill

Lo sentimos, decepciona a los que se dejan decepcionar y por supuesto, a los que se regodean por la decepción. De hecho, a aquellos que en su andar muestran atisbos de clientelismo y genuflexión informativa, bueno, deberían sentirse aliviados: Carmen, aparentemente no los exhibió, con nombres y todo. Pero en la cátedra que dio con respecto al periodismo, a sus aspectos axiológicos y a la fragilidad de su actividad, ciertamente señaló a quienes se mimetizan de periodistas pero que no son más que comerciantes de información al mejor postor. Claro, hablaba de ese periodismo nacional, nunca a nivel local, por lo que pueden estar tranquilos. Ya en corto, Carmen nos comentó sobre la figura del defensor de la audiencia (ombudsman) que ella logró que se instaurara en MVS. Quien detenta esta responsabilidad es Gabriel Sosa Platas, excelente académico especialista en temas de telecomunicaciones, audiencias y medios, de intachable reputación y entereza. Su labor es la de hacer recomendaciones a los medios del grupo con total libertad. Ellos lo han asumido y han entendido que deben tomarlo como un excelente termómetro que les hace ver desde dentro lo que están haciendo mal. Aquí vale la pena preguntarse si los medios de nuestra entidad aceptarían contar con una figura tan compleja y si ello no haría evidente que no están haciendo lo que deberían. ¿Cuántos realmente lo asumirían? Bueno, creo que por ahí debiéramos empezar. ¿Aceptarían acaso que esa figura viniera de la academia? ¿Aceptaría el Estado que eso ocurriera? Es fácil querer que una persona como Carmen sea el estandarte de nuestros deseos, qué duda cabe; pero es muy difícil aceptar las consecuencias de nuestras acciones como periodistas, funcionarios, empresarios, estudiantes, ciudadanos ante la vida que tenemos y la información que produce. Lo verdaderamente interesante, es el vendaval que Carmen produce antes de llegar, y el vendaval que deja una vez que se fue. Sólo he de decir que, para disfrute de todos los que apreciamos la experiencia –no sólo a nivel profesional sino académico–, tuvimos a Carmen Aristegui con nosotros y eso vale mucho.
© Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V. 2013
Diseño y programación: Berry Interactive

de israelleon

Pánico 5 Bravo

 
 
 

Celuloide

 

Pánico 5 Bravo

Israel León O’Farrill

panico-bravo7

garuyo.com

Kuno Becker ha sido siempre un actor medianamente respetable –me refiero a su carrera cinematográfica, no a la televisiva- pese a que tiene en su haber ciertas cosas que lo jalarían para abajo, como la lamentable 5 de Mayo: La Batalla (2013) de Rafa Lara, donde no sólo no convence con su papel de Ignacio Zaragoza, sino que lo mediocre de la cinta lo succiona de manera terrible hasta hacerlo correr la misma suerte de ella. Pese a lo anterior, su saga de Gol lo llevó a ganarse público en México –pues hay que decirlo, lo más importante de su carrera quizá ha estado fuera de nuestro país- y en el exterior como para que los productores y directores gabachos se fijaran en él. Vale la pena mencionar su papel como un líder guerrero kazakhztano que logra unificar a las diversas tribus de su región en Nomad (2005), película de esa región donde, curiosamente él hace el rol principal. Pero más allá de su vida como actor, vamos a hablar en esta entrega de su trabajo como director en la película Pánico 5 Bravo (2014), ópera prima que ha recibido buenas críticas en diversos espacios.

La película, como se veía ya en los avances, presenta una especie de pieza teatral donde cuatro personajes principales conviven dentro de una ambulancia en una situación sumamente interesante. En ese breve espacio, Becker nos puede contar una historia, cosa verdaderamente complicada pues implica mantener la atención del espectador; para ello se necesita sin duda  aprovechar las posibles escenas con encuadres en primer plano, movimientos intensos y el juego de luces para provocar el efecto deseado. Por supuesto, considero que la cinta lo logra y permite que el espectador se deje llevar por el desenvolvimiento de los personajes retratados en la imagen.

Destacables son pues, tanto el guión como la edición de la película; quizá, empero, lo que fallan son algunos diálogos que la hacen ser hasta cierto punto estereotipada. En efecto, algunas de los líneas sobre racismo y discriminación son sumamente evidentes, auténticos lugares comunes para nosotros; no obstante, quizá no lo sean tanto para los espectadores gabachos, quienes seguramente ignoran deliberadamente lo que sucede en su frontera sur y con los seres que habitan del otro lado. Además, es destacable la selección de personajes que presentan al más puro estilo “sartriano” o “pirandellesco” una transformación constante a lo largo de la cinta para mostrar su lado más desagradable. Reconozco que al principio, la película me dejó un sabor de boca indefinible; no obstante, después de discutir la trama con mi pareja entrañable de gustos cinéfilos, ella misma me hizo ver que la cinta nos presentaba una crítica indudable a la humanidad, pues la violencia, la mezquindad, la venganza y las más bajas expresiones de la humanidad, no tienen nacionalidad, es decir, gringos, gabachos, mexicanos, guatemaltecos y un largo etcétera, muestran su lado más oscuro en las situaciones más inopinadas. Si bien no me parece que la película sea como para triunfar en cuanto festival se presente, por supuesto que me parece una excelente ópera prima del director, que además de estar dirigida de manera pertinente, tiene buenas actuaciones. Merece la pena verla en cine y apoyar así a la taquilla de un director que promete.

Como colofón: La película de Ivan Reitman protagonizada por Kevin Costner, Draft Day (2014), resulta ser una película someramente interesante, sobre todo porque Costner nunca ha sido un actor destacable. Sin embargo, nos brinda un atisbo de las triquiñuelas detrás de un draft de la NFL y los enjuagues que entran en juego cuando se trata de construir un mejor equipo para los fans, pero sobre todo para los patrocinadores. Para aquellos que hemos estado cerca del deporte de las takleadas, es una cinta que pega ciertamente en la futilidad del deporte mismo cuando se ve infectado por un mercantilismo atroz. Y por añadidura, Costner no lo hace tan mal después de todo. Por supuesto, si se le compara con la pertinente Jerry Maguire (1996) del excelente Cameron Crowe, Moneyball (2011) de Bennett Miller o Las Curvas de la Vida (2012) de Robert Lorenz, bueno, indudablemente se quedará corta.

http://israelleon.wordpress.com/

de israelleon